Notas de desesperación finales - El fin de este diario y más allá

El ruido en mi cabeza se hizo insoportable, esa canción se repite una y otra vez, es hora de decir adiós.

Reiki Arakawa

12/20/20252 min read

A final de cuentas odio esa versión de mí... Esa versión social e hipócrita que aparento ser. Ayer después de mucho tiempo tuve ganas de matarme con tal intensidad que podría agarrar un cuchillo y empezar a matar gente al barrer para finalmente matarme en un evento público. Entendí que era débil. Se lo dije a Toto sama, y entre una cosa y la otra decidí acabar con este experimento, el diario quedará acá hasta que venza el dominio, de allí no me interesa lo que pase.

No soy fuerte, no me considero así, aunque mis alumnos se queden estupefactos de mi obsesión por el estudio y por todo lo que he logrado, me considero una persona completamente vacía. Ayer tomé la decisión de acabar con esa versión de mí desde la raíz. Estaré 5 años en la habitación del tiempo y de allí me importa una mierda que es lo que pase. Este es el adiós. Voy a entrenar, y para entrenar necesito estar solo.

Odio esta realidad, odio todo lo que se asemeja, pero caí en la falacia que este mundo en realidad es más simple de lo que creo. Lamentablemente, solo en perspectiva construible, he de tomar al toro por los cuernos.

Es tiempo de evolucionar, ahora después de mucho tiempo voy a volver a la pandemia, no voy a sonreír probablemente nunca más. Envejeceré 365 años en un año, si me esfuerzo quizá sean 3650, x5 seran 18k años al final de esta metamorfosis. Veremos que tal.

Finalmente, sé con todas mis fuerzas a quien debo derrotar. Odio la insanidad de este mundo, así que solo queda una cosa por hacer. Este es el adiós. He caído en la perpetua desesperación. Inestable. Intolerante. Incondescendiente.

Ahora quiero morir con más ganas que nunca, y para lograrlo tengo que irme lejos, muy lejos. He de volverme el fantasma al que llaman perpetuo. Un mal tácito pero invisible. El dolor de mil muertes elevadas por si mismas.

He fallecido, ahora ando con el ceño fruncido todo el tiempo, he descubierto que para evolucionar tengo que morir casi definitivamente. Cuando empiece 2026 ya no quedará mucho de mí, cuando empiece 2027 ya habrá otra pandemia.

Odio esta realidad y su actual perpetuidad, al enamorarme caí en lo que es ser humano, y ahora que tengo la misma edad que mi versión ideal, quiero hacer las cosas diferente. He de morir para salir de este infierno llamado mediocridad.

No hay mucho más que decir, extrañaré los viejos hitos hermanos de algo llamado dopamina. Pero ahora, más que nunca, me odio, y quiero aplastar a todo el que se cruce en mi camino.

Hasta siempre.

RA