Arise - Notas de la sobredosis de Diciembre 2025

La herida se abre una vez más

DIARIO

Reiki Arakawa

12/17/20252 min read

Hace más de 6 años que la herida se abrió en mi pecho, un desamor de inicios de verano. Recuerdo ir con Toto-sama a la estilista a teñirme de rubio, puesto que algo había muerto en mí.

Fue hace bastante tiempo, cada octubre y cada diciembre religiosamente mi pecho se abre como un canal y soy vulnerable al suicidio como a la procrastinación distimia.

Durante más de 6 meses hasta el sábado pasado he estado con fluxo y lo sentí. Aquella sensación de sobredosis en la que no puedes enlazar una idea con la otra. Que el tiempo pasa como volando. Que no te sientes deprimido, pero que tu cerebro de por sí está apagado.

Me enamoré de la chica del unicornio y luego del kimono y la katana por estos días. No volví a ser el mismo luego de eso. Aun así, la mediocridad de ser tan iluso e inocente revelaron en mí un sentimiento que no es natural en los seres humanos comunes. El odio.

Tanto para mí como para los demás, recibí una nueva oportunidad gracias a Toto-sama, ahora ando pensando en que hacer por fiestas.

Ya más de 6 años atrás era vulnerable, ahora miro al pasado simplemente con un dolor tácito pero casi imperceptible. He madurado.

Me enamoré de nuevo hace poco, y aunque no salió bien, me raye mal y todo lo clásico, mi único temor es que si es que dejo de tomar la droga de la atención y de la alegría caeré de nuevo en el sentimiento de cupido en lugar del de Lucifer. Soy más vulnerable ahora.

Odio estas fiestas, nunca me sentí a gusto con ellas. Como sea ahora ando pensando si debía hacer algo distinto, quizá. Como salir con amigos, o algo por el estilo. Pero la verdad es que cada uno tiene su vida ya hecha. Estoy solo.

No es que me esté victimizando, supongo que es como Ego-san dice, es cuestión de jugar bien y de tener suerte.

Ahora miro todo hacia abajo, incluso a mí mismo, aun así el dolor se remonta a una casa maldita, a la muerte prematura pero esperada de mi prima, y al odio eterno de que en octubre ella cumplía años. Era 2013, conocí a Toto-sama, y en este mundo, nadie recibe algo sin que le quiten algo equivalente. Los dones extraordinarios tienen un precio. El mío fue mi prima.

Estaba maldito desde entonces, quizá mucho antes. Pero añoro pensar que "Todo lo malo" nunca existió.

La vida sigue.

Ya no tomo fluxo, recuerdo en concreto la escena de SAO donde le dicen por medio de una grabación: "Feliz Navidad, Kirito".

Me doy cuenta de lo solo que estoy, solo tengo código, libros, y mis ganas de salir adelante.

Estoy solo. No tengo un amigo que de la cara por mí, ni una novia que cuide de mí. Al final, es probable que termine matándome después de todo.

Que ironía. Ha pasado bastante tiempo desde aquello. Pero aun así mis fantasmas me siguen persiguiendo.

Ahora solo queda codear, una vez más, hacia el país de nunca jamás.

Lo repetía sin cesar. El suicidio a acordar.

Un mundo que no para de girar.

El infierno por azotar.

Ella es feliz en otra parte. Y yo muriendo sin abrazarte.

He de morir aqui para terminar con esto.

Puesto que mi vida en finito, he muerto.

Ando aburrido de cojones. Y entre todo, no recuerdo si, incluso en los tiempos de la chica de los huracanes, yo era feliz.

Ando viendo un poco mejor. Que ha de hacer ahora, si enamorarme del infierno, salir en Navidad, o morir codeando en casa.

Ah, qué maldita es mi suerte. La extraño incluso ahora.